Turismo

Pigüé, un lugar de encuentro

Por Walter Calabrese

Cuando se piensa en una escapada de unos días para borrar el estresante sonido de las grandes ciudades, lo primero que se visualiza es un paraje donde el silencio y la naturaleza se asocien para traer calma. Si está buscando esa tranquilidad, una muy buena opción es acercarse a Pigüé, una ciudad donde el turismo rural y religioso presenta el escenario ideal para desconectarse y recargar energías. Incluso muchos se acercan para lograr una desintoxicación digital, cambiando el ruido intenso del celular por el de la amable naturaleza. 

El turismo saludable es una tendencia que se desarrolla en distintas épocas del año. El otoño también es una estación para disfrutar de caminatas entre los follajes bronceados con el placer de pisar las hojas secas crujientes. Aunque las temperaturas bajan, se disfruta en la mañana de un café con especias y tostadas mientras se asoma el sol entre las sierras. Luego, una caminata matinal para gozar de esa banda sonora natural que ofrecen los pájaros, los insectos y el caudal del agua.

Cuando se llega a Pigué, sus paisajes encandilan al viajero por el matiz de colores que ofrece la tierra. En los grandes campos, el verde muestra la generosa fertilidad del valle, mientras el amarillo da cuenta de que los pastizales son más duros. También encontrarán que los tonos más oscuros se aparecen en las cimas de las ondulaciones serranas.

Entre esa pastura variopinta el ganado pasea serenamente junto a los hombres de a caballo que los acompañan. El vuelo de  las aves y su canto completan esa escenografía natural que se extiende desde los montes hasta el límpido cielo. Imposible no entusiasmarse con esas postales que ofrece el Turismo Rural con sus tradicionales estancias.

Pigüé es un paraje ideal para disfrutar de la tranquilidad que ofrece su entorno natural, junto a su cultura y tradiciones. En los establecimientos de campo y estancias, que son atendidos por sus propios dueños, pueden realizar cabalgatas, tracking, agroturismo, safaris fotográficos, parapente, travesía tirolesa, safari 4×4, visitas al museo arqueológico, además de contar con toda la infraestructura para el turismo rural, el encuentro contemplativo religioso y la famosa fiesta del omelette gigante, que se celebra en el mes de diciembre cada año, un evento que rememora las tradiciones de los primeros pobladores franceses que fundaron el pueblo.

Al transitar los distintos lugares de la ciudad podrán visitar variados espacios naturales, donde pueden disfrutar el paisaje serrano, los espejos de aguas, obras de artistas emblemáticos y otros sitios vinculados con la historia del territorio.

Pigüé también cuenta con vistosos espacios verdes que son aptos para la realización de distintos deportes, además de encontrar un espacio para el descanso en entornos serenos. Entre ellos, se encuentran el Parque Municipal Fortunato Chiappara, que posee una frondosa vegetación, el club de golf y de tenis, el aeroclub y la Laguna Las Encadenadas, donde se puede pescar.

La pesca es una opción para distenderse en Pigüé

Para quienes se interesan por el patrimonio cultural de Pigüé existe una amplia cartilla de actividades. Pueden visitar el Cerro de la Cruz y el Calvario, el Museo y archivo de la ciudad, la Parroquia Nuestra Señora de Luján, el Pesebre Viviente de Reyes Magos en el mes de enero, con la participación del Coro de Saavedra, la Navidad Bizantina y La Gran Bendición de las Aguas,  la Fiesta Nacional del Reservado, en febrero, la Cabalgata a las Sierras de Curamalal, en marzo, el Día Nacional de Francia, en julio, el Encuentro del Inmigrante, en septiembre, la Fiesta del Aligot, en octubre y la más reconocida a nivel regional, la Fiesta del Omelette Gigante, en diciembre.

La Fiesta del Omelette Gigante

El turismo religioso congrega a quienes van en busca de reposo espiritual y encuentro con Dios. En Pigüé se puede realizar un circuito religioso que incluye iglesias y ermitas de distintas congregaciones que se construyeron con una variada arquitectura religiosa sobre las sierras. Aquí, los fieles encuentran un espacio propicio para la oración contemplativa.

Hasta el origen de su nombre es una invitación para el encuentro con la paz que ofrece el ambiente rural. La ciudad se encuentra al sudoeste de la Provincia de Buenos Aires, enclavada en un valle que está rodeado por los cordones serranos de Cura Malal y Bravard, allí se levanta Pigúé, que recibe su nombre del vocablo indígena Pi-Hue, que significa lugar de encuentro.

La ciudad cuenta con diversas modalidades de alojamiento, ofrece Hoteles, casas, Aparts Hotels, cabañas, posadas y camping. Se complementa con una variada oferta de Parrillas, Restaurantes y Casa de Comidas con platos franceses y autóctonos.

Quienes se acerquen a Pigüé se encontrarán con que allí se respetan y conservan tradiciones francesas. Es que el poblado fue fundado por cuarenta familias provenientes de la ciudad de Aveyron, Francia, en 1884. Aún hoy se habla el dialecto occitano de Aveyron. También incorporaron el estilo art nouveau para las edificaciones de sus casas y estancias.  

Viajar siempre es ganar calidad de vida, porque se escapa de las tensiones de la vida cotidiana y porque  el contacto con la naturaleza permite desenchufarnos, reencontrarnos en un espacio que permite la introspección en una conexión más profunda con la tierra. Pigüé tiene todos los condimentos para que lo logres. No podrás olvidar los caminos sinuosos entre las sierras, el sonido del curso del agua, la variedad de aves, la vegetación que presenta caminos de aromos, cipreses, eucaliptos, pinos, abedules y álamos. Y además, podrás saborear un cordero al asador, típicas tortas caseras y los exquisitos quesos de oveja. Imposible no tentarse con tanto repertorio.

Visita Pigüé. Viajar sana.

Cómo llegar

Para acercarse a Pigué lo pueden hacer en auto, por ferrocarril o en micro.

Pigüé se encuentra ubicada en el cruce de las Rutas Nacional 33 y Provincial 67, en el Partido de Saavedra, en el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires.

La Ruta Nacional 33 une la localidad con las ciudades del norte Trenque Lauquen, Rosario.

Desde el sur, viniendo desde Bahía Blanca y Viedma, se puede llegar a través de las Ruta Nacional N°3, la Ruta nacional N° 22 y la Ruta Nacional N°35.

Por otro lado, la Ruta Provincial N° 67 conecta hacia el oeste con la provincia de La Pampa, hacia el este con Coronel Suarez y el centro de la Provincia de Buenos Aires.

La Ruta Nacional 33

La nota fue publicada originalmente el 15 de abril en el portal de noticias La Sexta del Sur

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